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in Revista de Filosofía
Emil Cioran. Extravíos. Traducción y prólogo de Christian Santacroce
Emil Cioran escribió una vez lo que sería su regla de oro: dejar una imagen incompleta de sí mismo 1 , una máxima que en vida procuró cumplir, publicando solo parte de todos sus escritos, a saber, lo que quería que de él se conociera públicamente. El retrato parcial que dejó abiertamente tras de sí ha venido a ser completado poco a poco póstumamente, primero con la aparición de sus Cuadernos 1957-1972 2 , y después con los Ejercicios negativos 3 . A esta lista se viene a sumar la reciente publicación inédita de Extravíos, una obra excepcional, –inédita hasta hace algunos años– que hasta ahora había permanecido desconocida para los hispanohablantes.
Extravíos [Razne], es uno de los últimos textos que Cioran redacta en rumano –y probablemente, el último que concebirá en forma de libro–, antes de dar el salto al francés. Cambio de idioma que lo consagraría como uno de los prosistas más finos y sombríos de las letras de Francia y el mundo. La obra redactada poco después de terminada la segunda guerra mundial, entre la segunda mitad de 1945 e inicios de 1946, nos ofrece la oportunidad de aproximarnos a las obsesiones y pensamientos que acechaban al autor a sus 35 años, durante un periodo crítico de su estadía en Francia. Extravíos amplía la visión sobre el horizonte de lo que sería la etapa intermedia de Cioran, aquel periodo de transición de una lengua a otra que marcará un antes y un después en su estilo y método. En la presente edición podemos asistir al intermedio de dicha metamorfosis lingüística y estilística, encontrando ya el característico tono aforístico, lacónico y ácido propio de su segunda etapa francesa, pero por momentos mezclándose con su tradicional tonalidad lírica, propia de sus raíces en lengua rumana. Extravíos representa aquella bisagra que ocultamente articulaba la obra del lúgubre autor apátrida.
La obra está precedida por un prólogo escrito por Christian Santacroce –también traductor del libro–, que se encarga de contextualizar las circunstancias en que fue redactado y concebido el manuscrito por Cioran, recurriendo a las cartas que en dicha época intercambió con sus cercanos, recursos que en su conjunto ayudan a comprender la situación por la que pasaba el escritor y lo que significaba en dicho escenario el cambio de lengua. Prólogo que sirve de un breve tránsito antes de sumergirse en las oscuras y profundas aguas de la lucidez cioraniana.
A lo largo de las páginas de Extravíos encontraremos las múltiples obsesiones que circundaban y atormentaban la mente del autor, entremezcladas y expresadas en una forma nunca antes vista. Lo que en unas páginas es resumido en la característica forma de sentencia aforística con tonos de epitafio, nos es expuesto en otras más adelante en todos sus colores líricos y metafóricos, mediante una prosa admirable. Una alternancia digna de ser contemplada, y más que ello, experimentada, a lo largo de las originales páginas que conforman el libro.
En estas variaciones recogidas en la obra podremos recorrer las clásicas obsesiones propias de la lucidez del autor, revisitando así de modo inédito en su tratamiento temas como: la muerte (p. 69) y la vida (p. 98); la nada (p. 61) y la existencia (p. 45); el tiempo (p. 93) y el tedio (p. 85) ; el desarraigo y el suicidio (p. 97); Dios (p. 66) y lo absoluto (p. 61); la tristeza (p. 31) y el sinsentido (p. 23); la soledad (p. 54) y la nostalgia (p. 78); la amargura (p. 45) y la desesperación (p. 72); las críticas al fanatismo (p. 88) y al progreso (p. 28), entre muchos otros pensamientos impregnados de escepticismo, canalizados en la escritura mediante la prosa, el aforismo y la lírica, en una alternancia envolvente. En resumen, nos encontraremos ante los múltiples extravíos de un ser cuyo escepticismo descarnado y avasallador lo ha llevado a quedarse sin punto de referencia estable, sin creencia alguna que pueda sostenerle, ni por la cual vivir o morir.
La presente edición, además cuenta con un total de 198 notas al pie de página que corresponden a las variantes y correcciones que el mismo autor tachó y esbozó sobre el manuscrito original en rumano. Notas que ayudan a hacernos una idea todavía más clara de lo que pasaba por la mente de Cioran en el momento de la redacción del escrito. Un conjunto de variaciones y correcciones recogidas, transcritas y ordenadas que sirven para seguir completando la imagen incompleta que el autor dejó de sí mismo.
Resulta difícil encasillar a Cioran dentro de una disciplina o saber, y ponerlo a disposición del lector de modo que únicamente se vaya a encontrar esto o aquello en su pensamiento. Ciertamente, estudió filosofía, e incluso llegó a impartir clases sobre ello, sin embargo, no se consideró nunca a sí mismo como filósofo, más bien, vendría a ser una suerte de anti-filósofo 4 . Una posición que, sin embargo, no puede estar exenta de polémica, crítica y diálogo con la tradición filosófica. De igual modo no se consideraba nihilista, aunque por momentos pueda dar dicha impresión en sus escritos. Consecuentemente, en la obra de Cioran, –y, concretamente en la presente edición de Extravíos–, no se encontrará un desarrollo minucioso y sistemático al modo de un tratado sobre un tópico filosófico en particular, más bien seremos testigos de una travesía que no pretende tener un rumbo en específico, un camino tormentoso y caótico que recorre las tétricas obsesiones del autor, expresadas y canalizadas en la magnífica prosa que lo caracterizó. Más que una obra que se impone un esquema y desarrolla argumentos para concretar un fin, en Extravíos, asistimos precisamente a los extravíos en las profundidades de un ser que, sin rumbo se deja llevar por una lucidez, la cual arrasa con todo a su paso, sin dejar pilar firme tras de sí, impregnándolo todo de un matiz lúgubre, melancólico y escéptico.
La traducción de esta obra al español es un significativo aporte al pensamiento contemporáneo, representa una pieza más en el insondable rompecabezas sombrío e 4 Cioran, incompleto que procuró dejar Emil Cioran tras de sí. Si bien, por su carácter inédito tiene una importante relevancia para los estudiosos y asiduos a la lectura del apátrida de la lucidez alucinada, la obra es accesible también a los círculos no especializados. Como buen secretario de sus sensaciones 5 , el autor no procura afanarse en confeccionar un lenguaje indescifrable y complejo, que le dé apariencia de profundidad, sino que trata de canalizar con la mayor claridad las experiencias que a flor de piel brotan hacia las palabras, consiguiendo una claridad inigualable, plagada de imágenes, analogías y sentencias. Una profundidad auténtica y accesible, propia de un maestro de las letras.
Extravíos impregna de una nueva luz el periodo de transición del rumano al francés, la metamorfosis de un primer Cioran lírico y poético a un segundo Cioran, de tono más ácido, crítico y escéptico. Una obra breve, que en sus cortas 104 páginas nos hace un recorrido fugaz y lúcido por los sombríos temas que acongojaban al autor. El libro es una puerta abierta, tanto para los entendidos como para los recién llegados y nuevos interesados en abordar este lúgubre pensamiento. Es un libre y oscuro umbral para quien se atreva a adentrar y sumergir hasta sus profundidades, para quien esté dispuesto –junto a Cioran– a extraviarse en la sombría lectura a lo largo de sus páginas.
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Author
Paolo Gajardo Jaña
Universidad de Chile, Santiago, Chile